Relatos

El examen (II)

Para entender esta entrada, hay que leerse primero el post El examen (I). No es que yo quiera ganar visualizaciones, es que si no lo haces, vas a pensar que estoy aún más loco. Lo vas a creer igualmente, lo sé, pero hay grados y grados de locura.

Como decía en la anterior entrada, por desgracia no conservo mis respuestas originales a los problemas de las Olimpiadas Matemáticas. Pero en un ejercicio de memoria, imaginación y, sobre todo, porque me conozco y sé cómo escribo, haré un intento aquí de reproducir más o menos lo que pudo ser. Para mejor comprensión lectora y no haceros el lío que organicé entonces, he escrito el relato en orden cronológico y no haciendo saltar de un problema a otro (que os veo justitos). Adelanto lo siguiente: no he podido recuperar los problemas planteados para copiarlos, pero imaginaos cosas tela de chungas.

PROBLEMA 1

9:00 – Aquí estoy en esta mañana de sábado. A esta hora suelo estar dormido, descansando de una durísima semana inventando excusas de por qué no he hecho los deberes y de jugar al Pro 4. Pero se ve que le he caído en gracia a un profesor que considera que soy la mejor baza para representar a mi instituto en estas Olimpiadas Matemáticas. Lo que no sabe este buen hombre es que muy probablemente, tras leer mi examen, nos quiten todas las licencias por mi culpa, pero no quería quitarle la ilusión.

9:02 – Las caras de los que me rodean no dan lugar a dudas: son listos, MUY listos. Mucha gafa, mucho acné, mucha pinta de virginidad latente hasta los treinta y tantos… sin ofender, que yo sólo me diferencio por el acné y porque mi virginidad se extenderá hasta los cuarenta y largos. Probabilidad de éxito: escasa.

9:05 – Tras los minutos de cortesía, las presentaciones varias, y las instrucciones del desarrollo de la prueba, los profesores empiezan a repartir los folios boca abajo. Intento tirar de mi visión láser para adelantarme, pero mis superpoderes no funcionan los fines de semana. Putada gorda.

9:07 – Concluye el reparto y nos indican que la prueba da comienzo, que podemos dar la vuelta y que disponemos de 2 horas a partir de entonces. Procedo a leer el primer enunciado.

9:08 – ICTUS.

9:26 – Me despierto tumbado en el aula, aturdido y rodeado de varios enfermeros que me atienden, así como de profesores y alumnos curiosos. Me preguntan si estoy bien y que si quieren que llamen a mis padres para que vengan a recogerme, pero yo les contesto vehementemente que no, que qué fracaso sería y que yo sigo haciendo el examen por mis muertos. Por las miradas que se echan unos a otros no hay que ser Freud para saber que no les parece buena idea, pero tras mi grito de «SI ME QUERÉI, IRSE» los enfermeros muy rápidamente recogen todo, les doy las gracias y retomo por donde estaba.

9:28 – Me acercan un pañuelito para secar toda la baba que se me cae sobre la mesa. Consecuencias del ictus, claro.

9:29 – La segunda lectura del Problema 1 no me pilla desprevenido como antes, y total aunque así fuera, peor de lo que estoy no me va a dejar. Así que leo el enunciado más lentamente esta vez y entrecerrando un poco los ojos, por ver si así mejora la cosa.

9:30 – Me manda callar un profesor. Que no se pueden leer los enunciados en voz alta, dice, y que además mis balbuceos haciéndolo, sumado a las babas, dan una mijita de asco. Tiquismiquis.

9:31 – Todavía no he empezado a escribir una mísera fórmula y a mi alrededor escucho mucho trajín de bolígrafos, pero claro qué voy a escribir, si no es que no sepa la solución, es que no entiendo la pregunta en sí. Lejos de ponerme nervioso, procedo a hacer una tercera lectura pormenorizada, por aquello de que a la tercera va la vencida, y eso es una fórmula matemática universal QUE AQUÍ DEBERÍA SERVIRME.

9:32 – Nada. Paso al Plan B: si no puedes con la 1, anímate con la 2. Con un par de cojones.

PROBLEMA 2

9:33 – Pues debo ser eunuco, oiga, porque ni 2 cojones ni leches. Empiezo a pensar que igual me he equivocado (o ellos), y se han repartido exámenes traducidos al chino. Y claro yo soy más de japonés con Oliver y Benji, Dragon Ball, y mi cinturón negro de Karate.

9:35 – ¿PERO POR QUÉ NO PUEDE SER ESTO TAN SIMPLE COMO APLICAR EL TEOREMA DE PITÁGORAS Y LISTO? Si hubiera sabido que querían que construyéramos la máquina de movimiento perpetuo, y ya de paso resolviéramos un grupo de chavales las incógnitas matemáticas que ni Premios Nobel han resuelto en décadas, pues igual hubiera repasado ayer una mijita mis apuntes de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, NO TE JODE PEDAZO DE CABRONES.

9:38 – A lo mejor si encajo aquí alguna fórmula que me sepa…la de ecuaciones de segundo grado, va. O no espera ESPERA, LO TENGO. EL NÚMERO PI. A los frikis estos les encanta el número Pi ese, y me suena que había una fórmula donde se usaba…la de la suma de los catetos de un triángulo isósceles, ¿no?

9:39 – [Catetos ni catetos…cateto tú, miarma] Me quedo absolutamente paralizado (quicir, aún más). Hay una voz así, como de ultratumba, que me está hablando, y que por la ausencia de reacción a mi alrededor me da la sensación de que oigo sólo yo. Cuando giro lentamente la cabeza, veo una especie de espectro a mi lado flotando a escasos centímetros del suelo: un señor ya mayor, con barba blanca, toga y sandalias. Se confirma: te has vuelto loco, Santiago.

Esteee…¿hola? ¿Usted quién es?

Soy Thales de Mileto, hijo mío.

Ajá sí…¿pero y por qué me recuerda usted tanto a Platón?

Porque tú no sabes cómo es Thales de Mileto.

Tiene sentido. Bueno y…¿a qué debo este gran honor? ¿Viene usted a liberarme por fin de este sufrimiento y llevarme al cielo de una vez por todas?

¿Al cielo? ¿Con todo lo que has hecho? No me hagas reír. Además, a ti todavía te quedan unos añitos…calculo que 6 ó 7, que ahora entras en nada en la Universidad y seguro que te da por la mala vida.

Entonces…¿a qué ha venido usted?

A reírme un ratito de ti.

…¿cómorl?

Hombre, la oportunidad lo merecía. Pero espera, que no vengo solo. [Empiezan a aparecerse otros espectros: algunos con vestimentas parecidas a la de Thales, otros más modernos…de entre las personas reconozco las caras de Platón, Aristóteles, Sócrates, Descartes, Kant, Nietzsche, Marx…aquello parece el libro «El mundo de Sofía» en imágenes reales, y todos se están riendo señalándome. Todos van soltando insultos entre risotadas hacia mi persona]

Que se creía que iba a poder resolver estos ejercicios con la dialéctica, cuñaooo / Igual pensaba que aplicando la teoría del capital iba a poder apropiarse de los exámenes de los más listos jajaja / A ver si este se cree que va a salir al mundo de las ideas así, de repente / Dios ha muerto, viva Sant…ah no, que es UN PRINGAO / Sólo sabe que no sabe nada JAJAJAJA

9:47 – Noto unos tortazos en la cara, y es que una de las profesoras me está zarandeando y pegando a ver si salgo del trance en el que he entrado. «Vamos a ver niño, lo de que casi te quedes pajarito con el ictus vale, pero a esta clase no se viene a tener alucinaciones, así que venga ya está bien».

9:48 – Tras haber apartado la mirada del examen durante mi visión, decido que antes de pasar al siguiente problema emplearé la sagrada técnica de cerrar los ojos muy fuerte y abrirlos rápidamente mirando fijamente el enunciado. Seguro que así me vendrá la luz que necesito para resolverlo. Cierro los ojos, los cierro muy fuerte, aprieto todo lo que puedo, cojo aire, lo aguanto todo lo que puedo, me empiezo a poner rojo (¿ahora se está cagando en lo alto? ¿En serio?), hago caso omiso a quien haya dicho eso, y cuando ya no aguanto más…abro los ojos yyyy

PROBLEMA 3

9:49 – Como no puedo hacer una pelota de papel y tirársela a alguien desesperado porque mi puntería en baloncesto siempre fue nula, gesticulo cual energúmeno mientras claudico y resoplo leyendo el problema número 3.

9:50 – ¿DÓNDE COÑO ESTÁ LA CÁMARA OCULTA?

9:51 – NO, EN SERIO, ¿DÓNDE ESTÁ?

9:52 – Me empiezo a emparanoiar con el argumento de películas como «El show de Truman» o «Saw». Igual han mezclado lo de monitorear nuestras reacciones ante lo que es ya evidentemente una tortura psicológica. Igual esto es una encerrona y estamos aquí de conejillos de indias de un experimento psicológico muy tocho en el que está involucrado tó kiski.

9:54 – [Santi, como abogado tuyo que soy te informo de que deberías haber firmado un consentimiento informado.] Perdona peeeerooo… ¿por qué estoy escuchando mi propia voz en mi cabeza pero más cascada? [Porque soy tu yo del futuro y acabo de hacerte un Interestelar en la historia y te estoy avisando] ¿Un «Inter qué»? [Ya lo entenderás. El caso es que si esto fuera un experimento de verdad y no has firmado nada, les podrías demandar y hacerte rico. Y spoiler: no eres rico en el futuro] ¿Ah no? ¿Ni un poquito? [Santi tendrás 36 putos años y seguirás viviendo de alquiler, qué cojones vas a serlo]*

*Por motivos obvios, me he tomado la licencia de incluir esto que ni de coña fue escrito estando yo en bachiller.

9:57 – Ahora sí que estoy embajonao. Pobre como una rata. ¿Y entonces pa qué leches estoy intentando aparentar ser listo haciendo esta mierda de prueba?

PROBLEMA 4

9:58 – A grandes males, grandes remedios. Yo hace muchos años que no lo hago, pero ya va siendo hora de que acuda a esta medida desesperada. Sé que no es lo más ético del mundo pero, a fin y al cabo, ¿quién no lo ha hecho alguna vez? A veces en este tipo de exámenes es la solución, y aunque esté totalmente en contra de ello, no me queda otra. Miro disimuladamente a los profesores para ver si me están mirando, y en el momento en el que están centrados observando a otros alumnos, aprovecho la ocasión.

10:01 – Padre Nuestro que estás en los cielos…¿sin pecado concebido? Algo así se decía, creo. Bueno, el caso, que ando fatal Diosito. Que yo sé que hace mucho que no voy a verte ni hablamos, pero recuerdo que me explicaron que eres infinitamente bondadoso… y hombre si eres taaaan infinito y tan bondadoso, ¿qué más te da darme un poco de apoyo aquí, monstri? Enga anda, enróllate un poco y te prometo que mañana domingo me paso por la Iglesia a dejar unas monedillas.

10:04 – Sin noticias de Dios.

10:05 – Sin noticias de Jesús.

10:06 – Sin noticias de la Virgen María o el Espíritu Santo.

10:07 – Sin noticias de Yahveh.

10:08 – Sin noticias de Alá.

10:09 – Sin noticias de Ganesha, Buda, Minerva, Atenea o alguno de los otros secundarios raros.

10:10 – Sin noticias de Gurb.

10:11 – Sin noticias de Gurb.

PROBLEMA 5

10:12 – Nada, se ve que hoy los diferentes dioses están de descanso por ser fin de semana y no quieren hacerme este pequeño favorcillo. PUES MUY BIEN, me habéis obligado a esto.

10:13 – Voy a copiar. A tomar por culo.

10:14 – No me hace falta ni leer el enunciado del problema con toda la rima del mundo para saber de antemano que no voy a tener ni pajolera idea de qué hacer con él. Así que centro todos mis esfuerzos en disimular.

10:17 – Lo de toser muy fuerte al mismo tiempo que tiro al bolígrafo al suelo cerca de la persona que tengo más cerca parece que no funciona. Todo el mundo acaba mirándome raro y no era el objetivo. Pasamos al Plan B.

10:20 – La táctica de gritar «HABÉIS VISTO LO DE AHÍ FUERA» cuando las persianas del aula están totalmente cerradas TAMPOCO. Plan C.

10:44 – …nada, Plan Y también fallido. NO FUNCIONA NADA AQUÍ. Me echo a llorar estrepitósamente. Soy un fraude, un auténtico desastre copiando y voy a defraudar a mi pobre profesor.

10:45 – Se acerca un profesor que me pregunta si estoy llorando por el ictus, la cagalera o el ataque de tos…y entonces veo el PLAN Z.

10:46 – «Es que…creo que tengo una bomba bajo el asiento»

…có-cómo

Que me acabo de dar cuenta que tengo una bomba bajo el asiento y no puedo moverme Y NO SE LE OCURRA MIRAR PARA COMPROBARLO QUE CUALQUIER MOVIMIENTO EXTRAÑO LA HACE ESTALLAR.

HAY UNA PUTA BOMBA EN EL AULA, VAMOS A MORIR TODOS, CORRED

10:47 – Esto último no lo he gritado yo sino el profesor, que en un alarde de valentía épica ha salido corriendo empujando y tirando a todo el que intentaba salir de la clase antes que él. Los gritos y portazos y ruidos de gente cayéndose y corriendo se suceden, y cuando me quedo solo, sonrío de satisfacción. ¿Cómo no se me había ocurrido antes? Santi eres un genio. Ahora sólo tienes que levantarte y coger varios de los exámenes de los que se han quedado últimos y cambiarles el nombre, y se acabó. Un Plan Z sin fisuras, estoy orgulloso de mí mismo.

10:49 – Apoyo los brazos en la mesa para levantarme, hago el gesto y de repente escucho «NI SE TE OCURRA MOVERTE». Coño, el guardia de seguridad del fin de semana de la Universidad desde la puerta. Éste no ha corrido tan rápido en su vida.

A ver…que yo sólo iba a estirar un poco las piernas

Me han dicho que es una bomba de las que explotan si te levantas, y yo siempre les he tenido terror a esas tras ver Arma Letal 2, que ya siempre miro bajo el váter mecagoenlaleche, ASÍ QUE NO TE MUEVAS.

Pero hombre…tampoco lo sabemos a ciencia cierta…que igual es otro tipo…por ejemplo de las que explotan si estoy más de 2 horas sentado y yo ya llevo aquí

Tú tranquilo que ya están de camino los artificieros.

Los…¿los qué?

Sí, y los GEOs, y el Ministro de Interior, y la prensa y todo…

Yo creo que me está dando un tabardillo ahora mismo…

Venga chaval aguanta que como te caigas de la silla salimos todos por los aires. Eres un héroe nacional.

Bueno héroe héroe…

10:57 – Empiezo a escuchar helicópteros fuera, muchas pisadas subiendo las escaleras, sonidos de gente descolgándose de cuerdas desde el tejado hasta la ventana, ambulancias, camiones de bomberos…

11:01 – Aparecen unas cabezas, cámaras y micrófonos por la puerta, de no sé cuántas cadenas. «¿Cómo te sientes Santiago?» «¿Crees es un ataque yihadista?» «¿Crees que es una cortina de humo del gobierno para ocultar el deplorable estado de la educación de este país?» «¿Puedes coger este Red Bull y mirar a la cámara diciendo Red Bull te da alasss

11:03 – Aparece el Ministro de Interior que es un señor calvito y bajito que con las manos juntas empieza a decir ante las cámaras, sin ni siquiera mirarme a mí «Ya decimos que el Gobierno no va a negociar con terroristas, pero tampoco negamos que no vayamos a hacerlo ni que emplearemos todos nuestros esfuerzos en atender las necesidades de este brillante estudiante»

11:05 – «Bueno a ver brillante brillante» digo de fondo, aunque no me echan mucha cuenta.

11:06 – Aparece mi madre de repente: «NIÑO A TI TE PARECERÁ BONITO ESTO QUE ESTÁS HACIENDO NO? TODO CON TAL DE ESCAQUEARTE DE CASA Y NO VER A TU MADRE, 5 MESES EN LA CAMA PARA ESTO Y LA QUE ESTÁS LIANDO, SI ES QUE MIRA QUE TE DIJE QUE NO SALIERAS DE CASA QUE ES MUY PELIGROSO. ANDA DÉJATE DE TONTERÍAS Y VENTE PACÁ YA».

11:07 – Suena la alarma de finalización del examen del móvil del profesor que salió corriendo el primero y se lo dejó con las prisas. Con toda la calma, firmo las hojas, cierro el bolígrafo, y mientras todos me miran me levanto con un acojone generalizado, dejo las hojas cada una en su sitio, y me retiro muy dignamente del brazo de mi madre con la cabeza alta, mientras todos me miran con cara de incredulidad. Me despido diciendo «Lo siento pero una madre es una madre».

5 comentarios sobre “El examen (II)

    1. Recuerdo que en su día estuve mirando para hacer cine, audiovisuales, cómo hacer para ser guionista…algo más relacionado con los monólogos y el mundo del espectáculo. Entonces llegó un señor que era orientador y me dijo que con eso iba a ser pobre como una rata y que me dedicara mejor a otra cosa. Efectivamente ese orientador ERAS TÚ, PADRE, así que gracias por el consejo porque ahora no hago monólogos y sigo siendo pobre (no como una rata, pero casi).

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